jueves, 18 de septiembre de 2008

El quebranto del dolor en las células.




EL ARRANQUE EMOCIONAL.

"Allí donde alcanzamos el límite de nuestra capacidad de obrar, allí nos encontramos con el sufrimiento. Además, cualquier discurso sobre el sentido del sufrimiento sólo tiene plenitud de sentido en cuanto discurso sobre el propio sufrimiento. En el sufrimiento ajeno sólo hay para mí una llamada a mitigarlo." Robert Spaeman.

Reacciones corporales ante el daño.
El dolor es una experiencia personal, sensorial y afectiva desagradable, que se presenta como consecuencia de alguna alteración del organismo, o trastorno de este, por afectación del sistema nervioso central o periférico.
Si el ritmo de impacto es lento y la intensidad del daño es leve, en la fisiología del cuerpo humano se producen endorfinas y otras sustancias euforizantes comandadas por los sistemas hormonales que acallan el dolor.
Siempre que prevalezca una suave actividad rítmica levemente dolorosa, entonces se acumula cierto estado químico de bienestar en el individuo: esta situación sucede por antonomasia después de ejecutar una actividad deportiva saludable.
No obstante si ocurre lo contrario si el ritmo del dolor es acelerado o no cesa, y la intensidad es elevada: llega un momento en que el cuerpo humano ya no puede superar un límite en la producción de sustancias narcotizantes que contrarresten el sufrimiento, a partir de ese instante; las sustancias toxicas causantes del padecimiento se acumulan en el organismo, e incrementan las sensaciones de daño conforme pasa el tiempo, haciendo horrible la experiencia que comenzó con un pequeño apercibimiento de malestar.
Muchas veces nace la enfermedad del mismo remedio. Baltasar Gracián.

Las endorfinas consideradas como neurohormonas, son sustancias químicas que actúan como neurotransmisores, inhibidores del dolor. Fueron descubiertas en 1975, y se han descrito alrededor de veinte tipos de substancias endorfínicas. Algunas se segregan en la glándula pituitaria del cerebro, pero en realidad su producción se distribuye por todo el organismo. En los tejidos, las actividades metabólicas de las células generan este compuesto químico. La actividad de las endorfinas es fundamental para crear las sensaciones de placer en el cuerpo humano. Presentan en el organismo efectos similares al opio ya que ambos tienen una estructura química muy relacionada.
Estas sustancias se segregan también durante las actividades físicas, por lo que los deportistas están siempre bien provistos de este elemento, ya que el Movimiento acelerado de los músculos genera una elevación importante del nivel de Endorfinas y Dopaminas, llegando a niveles de siete a ocho veces superiores a los de las personas sedentarias. Es por ello que en los atletas el dolor físico es reemplazado por sensaciones de bienestar, optimismo y júbilo que se prolongan aún después de concluida la actividad. Esto sucede porque el organismo produce Endorfinas para contrarrestar el dolor.

El estres doloroso.
Ciertos compuestos químicos son vertidos a la impregnación de todo el cuerpo en los procesos de curación de las lesiones celulares y ocasionan una estimulación y sobreexcitación en las neuronas que perciben el dolor iniciando, acelerando y amplificando las señales de sufrimiento. Estas sustancias provocan los primeros impulsos emocionales reactivos, causando conductas de estrés y agresión.
Esto se observó en las pruebas que se hicieron con animales de laboratorio transgénicos. a los cuales retiró genéticamente la capacidad de segregar un producto químico que emite el sistema endocrino para curar las heridas internas, pero que a la vez estimula a las neuronas perceptoras de dolor, este producto se llama la sustancia "P" o pain substance. Estos ratones perdieron todo carácter emocional de agresividad y no mostraban ninguna reacción ante una multiplicidad de estímulos y situaciones estresantes.
El arranque inicial de las emociones reactivas de estrés y agresión viene determinado por el dolor y el vertido de ciertas sustancias químicas que determinan estas conductas a la vez que curan las heridas ocasionadas. La concienciación en el cerebro cortical de estos impulsos endocrinos presenta la gran gama de comportamientos delicados o violentos emocionales con los que actúa la mente humana.
Al poner en marcha el cuerpo humano las tendencias emocionales reactivas determinadas por el dolor y las sinergias generadas por los productos químicos aferentes a la zona dolorosa, el organismo tiende a establecer actividades motrices aplicando movimiento a sus masas musculares y exhalando sonidos emanados de los músculos diafragmáticos.
Estas son las conductas bien de confrontación y agresión física contra el objeto provocador de daño, bien de huida y todas ambas acciones son acompañadas por el grito que espanta o el aullido del pánico sostenido. Su origen conductual más primigenio está en el temblor y el quejido vocal.

El estres motriz.
Siempre que hay dolor, si se aplican conductas motrices, entonces sucede que se segregan Endorfinas y Dopaminas ya que el Movimiento acelerado de los músculos genera una elevación importante del nivel de estos vertidos químicos en el cuerpo. Una vez que estas sustancias llegan a la zona dolorida contrarrestan las señales de dolor, sin deteriorar los procesos endocrinos de curación.

El estres emocional.
Las emociones reactivas elaboradas por el cerebro cortical, provocan también la efusión de Endorfinas y Dopaminas que desaceleran las señas de dolor. Debido a lo cual, las actividades artísticas sublimadoras de las emociones reactivas disminuyen las sensaciones de dolor, ya que los mandatos emocionales del cerebro emocional inciden en el mismo mecanismo elaborador de endorfinas por acción refleja.
Siempre que llega al cerebro cortical una emoción primaria motriz entonces siempre hay un vertido endorfinético y hay una conciencia emocional reactiva. Luego siempre que hay una conciencia emocional reactiva por emparejamiento reflejo entonces hay un vertido de endorfinas y la sensación de dolor desciende. Tal es el caso de Kafka o Borges.
Por otro lado y es un hecho relevante el comprobar que cuando emocionalmente el cerebro es provocado a sensacionar en sus zonas corticales sentimientos de estrés y agresividad, con una incapacidad de responder motrízmente a ello: entonces el cuerpo elaborará sustancia P como respuesta refleja ya establecida en los procesos de daño celular y esta sustancia recorrerá todo el organismo fijándose en cualquier tejido levemente dañado, al cual le amplificará sus señales de dolor, así de este modo se inicia el dolor psicosomático.
Es por ello importante hacer reasaltar que para obtener un buen tratamiento del dolor emocional se deben establecer acciones para evitar amenazas emocionales externas y se deben conducir los impulsos emocionales estresantes y agresivos hacia actividades sublimadas aceptadas por los entornos sociales.

El cuidado del estres en el Crohn.
Ojalá los enfermos de Crohn fuesemos tratados por la ciencia médica como a los roedores de laboratorio que perdieron la sustancia "P" o pain substance.
Estos ratones perdieron todo carácter emocional de agresividad y no mostraban ninguna reacción ante una multiplicidad de estímulos y situaciones estresantes.
Los enfermos de Crohn deberiamos ser asistidos en los trances graves de nuestra enfermedad con fármacos inhibidores de los impulsos estresantes tanto físicos como emocionales.