lunes, 29 de septiembre de 2008

Conócete a tí mismo.


GNOSTI TE AUTON. NOSCE SE IPSUM. CONÓCETE A TI MISMO.
Esta inscripción, puesta por los siete sabios en el frontispicio del templo de Delfos, es clásica en el discurrir racional griego.

La sabiduría de Occidente comienza, con este pensamiento, intentando alejarse de adivinanzas y supersticiones, haciendo que el Logos, esto es la ciencia; venza y humille al Mytos, a lo fabulado.

  • Tanto la investigación filosófica como los logros y aciertos de la psicología indican de forma preclara que los mecanismos más básicos para defenderse del dolor provienen de tener un buen conocimiento científico de la realidad externa y dominar el mundo interior de cada individuo.
  • La ignorancia científica sobre el entorno, provoca sufrimiento y el desconocimiento de uno mismo, marchita los placeres obsequiados por la vida.
El dominio cognitivo e intelectual del sufrimiento mueve al ser humano cuando percibe el dolor en individuos próximos a liberarles de alguna sensación displacentera. Solo se puede curar el dolor después de haber padecido graves sufrimientos.
“Antes de que El Eterno creara el mundo, puso delante de los seres un espejo; en él vieron los dolores espirituales de la existencia y después los placeres.
Entonces unos tomaron para sí las penalidades.
Otros sin embargo se negaron a ello, por lo que El Señor les borró del libro de la Vida”. Talmud.

No hay comentarios: