Mostrando entradas con la etiqueta control del dolor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta control del dolor. Mostrar todas las entradas

viernes, 23 de enero de 2009

El paleocerebro reptiliano.


Una de las mayores desdichas y penurias de nuestro tiempo es el hermetismo de la vida profunda, de la vida verdadera, del sentir que ha ido a esconderse en lugares cada vez menos accesibles.
María Zambrano, "Para una historia de la piedad".

En el paleocerebro-reptiliano Ananké, cuando es dolor se transforma en percepción de estímulos de miedo y ejecución de respuestas para disipar los desasosiegos.

  • El Paleoencéfalo es la parte del cerebro y del sistema nervioso que se encarga de realizar las conductas rutinarias y rituales.
  • El paleo cerebro percibe el dolor interno que producen las necesidades corporales insatisfechas de conservación o reproducción y también percepciona el dolor externo que originan las agresiones de la naturaleza o los enemigos.
  • Cuando el Paleoencéfalo percibe el dolor, expresa una primera respuesta de miedo que le inducirá a elaborar conductas disipadoras de esa inicial turbación.

El cerebro reptiliano solo elabora conductas de disipación de miedo que resultan inconscientes y automáticas, el reptil se proporciona alimento cuando tiene hambre y agrede cuando se siente amenazado. Sus conductas son de disipación de dolor.

  • El cerebro reptiliano no tiene mecanismos para contener las respuestas aplicadas a un estímulo para disipar el miedo.
  • Las respuestas básicas son de satisfacer necesidades, imitar a lo conocido, agredir a lo amenazante débil, y huir ante lo amenazante fuerte.

El paleocerebro posee una memoria genética ya programada que no se modifica y posee una memoria arco-refleja que adquiere nuevas conductas por condicionamiento respecto de dolor y de alivio.

  • La memoria genética identifica a los objetos externos como amenazantes fuertes cuando las percepciones sensitivas visuales, auditivas y otras más, superan en mucho el rango de zozobra.
  • La memoria genética identifica a los objetos externos como amenazantes débiles cuando las percepciones sensitivas visuales, auditivas y otras más, no superan el rango de intranquilidad leve.
  • La memoria genética identifica a los objetos externos como objetos amenazantes débiles susceptibles de ser alimento y ser batidos cuando las percepciones sensitivas visuales, auditivas y otras más, no superan el rango de intranquilidad leve y las potencialidades y necesidades de alimentación sobre ese objeto son muy altas.

El paleocerebro no permite que ningún ser extraño entre en su espacio vital de territorio corporal, ante la intrusión de un ser distinto tiende a agredirlo, no obstante en el proceso de agresión primera, elabora conductas imitativas si estas son respondidas por el otro ser ignoto ambos se apaciguan y elaboran rituales mímicos.

  • El proceso de apaciguamiento mímico es debido a que el paleocerebro percibe en el ser inexplorado comportamientos idénticos a los que tiene su memoria genética, así pues interpreta que el otro ser es una extensión de su corporalidad, porque tiene los mismos mecanismos automáticos y se apacigua porque no desea dañarse a sí mismo.
  • La imitación de los sujetos de la misma especie hace que el imitante se simbiotice, simpatizando con el imitado y al realizar de forma repetitiva operaciones que no son derivadas del miedo, estas consiguen que el paleocerebro consuma sus ímpetus agresivos, se apacigüe y pierda el miedo al objeto primario que le desasosegó.
  • Esta situación se da con frecuencia entre progenitores y cachorros de la misma especie o en los rituales de apareamiento, en cuyo caso la perdida de miedo se ve agudizada por la emisión de feromonas.
  • La imitación de los sujetos de la misma especie hace que el imitante se simbiotice con el imitado y pierda el miedo a los de su misma estirpe, pero si algún miembro del grupo padece en un momento un estado de pánico, en ese momento por imitación inconsciente los demás miembros se sentirán contagiados y elaborarán conductas de fuga o agresión, sintiéndose mas desasosegados al funcionar en grupo, tal es el caso de la histeria colectiva.

El paleo cerebro posee genéticamente y reelabora por condicionamiento reflejos resolutivos de necesidades de caza, de alimentación y reproducción, contiene reflejos imitativos, muestra reflejos agresivos y despliega reflejos de fuga para disminuir sus esfuerzos por resistir al miedo.

  • Los reflejos imitativos establecen vínculos asociativos mímicos entre los menores y sus progenitores, para satisfacer las necesidades corporales de supervivencia y también forman lazos asociativos, para resolver las necesidades reproductivas.
  • Los reflejos agresivos tienden a destruir o aniquilar a cualquier objeto amenazante o competidor en la satisfacción de necesidades, siempre que el objeto a agredir no haya establecido un comportamiento mímico de identidad y siempre que el objeto amenazante sea percibido por la memoria genética como débil.
  • Los reflejos de fuga, actúan en momentos en que las estrategias agresivas no pueden producir éxito dada la extensión amenazante del enemigo, porque el objeto amenazante es percibido como muy fuerte por la memoria genética y el balance de miedo entre agredirle y huir hace favorable la fuga.

El Paleoencéfalo no tiene memoria a largo plazo, no recuerda acontecimientos del pasado y no prevé las consecuencias futuras, por lo que sus actuaciones no se auto-perciben como dignas de méritos o merecedoras de culpa.

  • Es la sede de todo comportamiento psicopático, en los sujetos que no tienen ninguna conciencia de culpa o mérito moral.

En los animales superiores las respuestas reflejas de este cerebro son succionadas por las redes neuronales límbicas y fronto-corticales.

Las partes del paleoencéfalo cerebral que regulan sus peculiares conductas psicopáticas respecto al dolor y al miedo son los ganglios basales, y el tallo cerebral.

El cerebro reptiliano tiene una corteza muy rudimentaria, siendo así que los Núcleos basales son de gran tamaño y realizan muchas funciones motoras.

  • Dentro de los ganglios basales están las redes neuronales del putamen y la sustancia negra, las cuales son estructuras fundamentales en el aprendizaje y la constitución de la memoria de condicionamientos reflejos.
  • El putamen es una estructura que desempeña un importante papel en el aprendizaje a través de refuerzo, aquí se inician inconscientemente los reflejos de afecto y detestación.
  • La sustancia negra es un entramado de muchas neuronas dopaminérgicas cuya función está muy vinculada con el aprendizaje reflejo.

Las respuestas de las neuronas dopaminérgicas se activan cuando una recompensa ante una conducta es presentada.

  • Las neuronas de dopamina se deprimen cuando una recompensa esperada es omitida.
  • Las neuronas de dopamina elaboran arcos reflejos que memorizan la predicción del éxito en conductas con resultados provechosos y asimilan las consecuencias del fracaso en conductas con resultados desagradables.
  • El cerebro reptilineo aprende a repetir comportamientos que conducen a maximizar recompensas, gracias a la dopamina.
  • El cerebro reptilineo recibe compensaciones dopaminérgicas, cuando elabora alguna de las rutinas individuales en los procesos resolutivos de necesidades de caza, de alimentación y reproducción, así pues están recompensadas con placer las conductas aisladas agresivas de acecho, de acorralamiento y aniquilación de una presa.

Tanto el olfato como la vista son elementos importantísimos de alerta, de proporción de alimento y establecimiento de conductas reproductivas.

  • En el cerebro de los reptiles la olfacción, el gusto y la vista son los estímulos básicos que desencadenan los procesos químicos de la dopamina y la melatonina.
  • La dopamina se asocia al sistema del placer del cerebro, inhibiendo las sensaciones de dolor.
  • La melatonina inicia la reconstrucción mediante el sueño de los daños estresantes sufridos por el organismo cuando estaba despierto, de tal manera que la inducción al sueño realizada por la melatonina es origen del funcionamiento de mecanismos inhibidores del dolor.

En los organismos superiores tales como los mamíferos o los humanos, es frecuente que la circulación de mensajes nerviosos se concentre en el paleoencéfalo elaborando comportamientos de miedo, si se recibe un estímulo nervioso de dolor muy fuerte por parte de la nocicepción visceral o bien si se recibe un estímulo amenazante tanto externo como interno.

Si la circulación de mensajes nerviosos en el paleoencéfalo es muy grande y no puede ser desviada a otras partes del encéfalo.

  • Entonces solo actúa el cerebro reptiliano respondiendo con miedo extremo.
  • En ese momento se elaboran los comportamientos de las personas calificadas como de psicópatas, esto es que carecen de sentimientos de culpa y se ejecutan también las actuaciones de los individuos considerados como paranoicos, esto es que siempre se sienten perseguidos.
  • En la psicopatía el cerebro reptiliano juega el papel de depredador y en la paranoia el de presa.

En los organismos superiores, es frecuente que la circulación de mensajes nerviosos se concentre y se bloquee en el paleoencéfalo debido a la circulación de estímulos internos amenazantes.

  • Si el cerebro reptiliano recibe muchas señales amenazantes desde la memoria del mesenencéfalo y desde la memoria del córtex.
  • Entonces la circulación de mensajes nerviosos se concentra en el paleoencéfalo y solo puede salir de ahí por medio de un comportamiento psicopático o paranoide.

La concentración de mensajes nerviosos en el paleoencéfalo tiende a elaborar una conducta refleja de miedo y alerta endocrina, correspondiente a la generalización del estímulo recordado, tal es el caso de las neurosis traumáticas.

El trauma psíquico es la representación por parte del paleocerebro en el presente de un acontecimiento pretérito dañino, recordado en la memoria del mesenencéfalo y la memoria del córtex.

  • En el trauma psíquico el hecho traumático recordado es entregado con mucha fuerza al paleocerebro, en forma de una corriente frenética en chorro, la cual impide la circulación nerviosa del recuerdo hacia otras partes encefálicas.
  • El hecho traumático es recordado bien por la percepción de un acontecimiento idéntico o bien por la apreciación mental de algún suceso semejante que simboliza el acontecimiento original pretérito.
  • El trauma psíquico determina la mayoría de los miedos y fobias que conforman la mente reptiliana, la cual, en algunas ocasiones, lleva al ser humano a comportarse como un animal salvaje.

En el trauma psíquico si la circulación de mensajes nerviosos provenientes de la memoria del mesenencéfalo y de la memoria del córtex hacia el paleoencéfalo no es muy grande y puede ser desviada a otras partes del encéfalo, entonces se lleva a cabo un arco reflejo que enlaza el recuerdo recibido en el paleocerebro con la parte del cerebro cortical elaboradora de conductas de intra-agresión, y también con los comportamientos endocrinos propios del miedo.

En el paleocerebro-reptiliano Ananké, cuando es placer proviene de las emisiones dopaminérgicas obtenidas en todas y cada una de las rutinas individuales que constituyen los rituales de caza y apareamiento, de tal manera que Ananké se transforma como fin en sí misma si se ejecutan comportamientos solo de acecho, solo de persecución, solo de acorralamiento y otros muchos mas.

La ejecución refinada de rutinas aisladas que componen los ritos de caza o reproducción, controlan y detienen los dolores y las motivaciones derivadas del Ananké del miedo. El Ananké placentero, vence al Ananké sufriente.

lunes, 24 de noviembre de 2008

El Cerebro Algológico.


¡Baruj atá adonai elohenu melj ha olam
asher iaza et hadam bejojmá
ubará bo nekavim nekavim, jalulim jalulim.
Galui beyadua lifnei kisse kevodeja sheim isatem ejad mehem
O im ifateaj ejad mehem y efshar lehitkaiem afilu shaah ajat
Baruj ata adonai rofe kol basher umafly laasot.

Bendito seas Señor nuestro Divino Rey del universo,
que has hecho al humano con sabiduría,
y creaste en su cuerpo cavidades y orificios múltiples.
Así se me revela delante de tu trono glorioso
Que si en un instante se me cierra o abre alguno de mis órganos
Entonces no sobreviviría.
Bendito seas mi Señor curador de toda carne viviente que eres artífice de todos los milagros permanentes.

Talmud Torah Berajot.


ELECTRODOS PARA EL DOLOR INTRATABLE.
La neuroestimulación ayuda a aliviar el sufrimiento resistente a todas las terapias.
No son muchas, pero algunas personas no pueden llevar una vida normal por culpa del dolor. Ni siquiera los analgésicos más potentes, como la morfina y otros opiáceos, consiguen mitigarlo. Su vida se desploma. Este dolor de muy alta intensidad afecta a un número impreciso de españoles. Faltan datos precisos, pero la cifra de afectados oscila entre un 1% y un 8% en la población mundial. Algunos autores señalan que su prevalencia en las clínicas del dolor es del 27%. Muchos de los que lo padecen presentan más de un cuadro doloroso que conduce a ciertas dificultades para clasificarlo. Es un dolor complejo y, a pesar de los recientes avances en su fisiopatología y tratamiento, continúa siendo una causa de sufrimiento y de incapacidad importante.
Casi un tercio de los pacientes con dolor de espalda en tratamiento analgésico pueden sufrir este tipo de dolor. Muchos de ellos ya han sido sometidos a una cirugía de columna para corregir el dolor y, aun así, éste permanece e incluso puede agravarse. En EE UU, de los 200.000 pacientes intervenidos cada año, casi el 30% sigue con molestias que, en algunos casos, "no pueden ser controladas con los tratamientos habituales, como fisioterapia o fármacos", asegura Joan Molet, del hospital Santa Creu i San Pau (Barcelona).
El problema es que estos pacientes no suelen responder a las terapias convencionales ni al manejo terapéutico aplicado en las unidades del dolor. Por eso son tributarios de técnicas que se han denominado de neuromodulación o cuarto escalón terapéutico de la OMS.
Hace años, muchos de estos pacientes se veían condenados a una existencia dolorosa e incapacitante. Como Montserrat Blanco, que con sólo 54 años ya ha sido sometida a ocho intervenciones de columna para el tratamiento de su dolor y ha permanecido 11 años sin poder hacer una vida normal. El caso de Montserrat se denomina síndrome de cirugía fallida del raquis o de espalda y, aunque no es muy frecuente, sus consecuencias son incapacitantes en la mayoría de los casos. Su tratamiento habitual se basa en la fisioterapia y en el soporte farmacológico, clave del tratamiento del dolor neuropático. "El manejo del dolor en estos pacientes es complejo, aunque afortunadamente disponemos de un gran arsenal terapéutico", afirma José Ramón González-Escalada, del hospital Ramón y Cajal de Madrid.
La estimulación medular, basada en el uso de un estimulador implantable que modula el dolor, es una alternativa para algunos de estos enfermos. Utilizada desde hace más de 30 años, sus resultados, dependiendo de los estudios, varían entre un 30% y un 80% en el control del dolor. Ahora, un estudio publicado en la revista Pain indica que su efectividad en personas con síndrome de cirugía fallida del raquis alcanza el 50%.
La técnica, explica Molet, consiste en la implantación de uno o dos electrodos en el espacio epidural. Durante una primera fase se realiza una prueba intraoperatoria y se reproduce la misma estimulación que el paciente tendrá en el futuro mediante un estimulador de prueba externo. Al activar dicho instigador eléctrico, el paciente experimenta una sensación de cosquilleo u hormigueo similar a la de un pie dormido, llamada parestesia, y la zona donde el paciente refiera la parestesia debe coincidir con el área dolorosa habitual para que la estimulación sea efectiva a largo plazo.
El electrodo se conecta al estimulador de prueba externo y se valora su efectividad durante una o dos semanas, en las que el paciente es dado de alta y se le recomienda una vida normal. Si el alivio del dolor es mayor o igual al 50% y el enfermo está satisfecho, se coloca un estimulador definitivo totalmente implantable, similar a un marcapasos, que se colocará en un bolsillo subcutáneo. Una de las ventajas, apunta Molet, es que el paciente controla la terapia, al encender y apagar la estimulación y modular la intensidad de la misma en función de su dolor.
Tras analizar a 100 pacientes con síndrome de cirugía fallida del raquis y dolor incapacitante, el ensayo constató que la estimulación medular lograba un control del dolor de casi el 50% a los seis meses en los pacientes a los que se les sometió a la neuroestimulación, mientras que utilizando sólo analgésicos el control era del 32%. Los resultados, cuando se publicó el estudio, eran de seis meses, pero ahora ya los hay con 12 meses de evolución, y "se mantiene el control al 50%".
RAFAEL PÉREZ YBARRA - Madrid - 20/11/2007 EL PAÍS.

EL CEREBRO ALGOLÓGICO. FÍSICO-EMOCIONAL.
  • Métodos como la estimulación eléctrica del cerebro han servido para localizar los diversos centros encargados de modular el placer, el dolor y las emociones.
  • Así, se ha comprobado, que una corriente aplicada en una zona del sistema límbico cerebral, puede desencadenar una reacción de furia, o detener las señales del dolor.
  • Los modernos procedimientos radioelectrónicos de análisis de imágenes intracerebrales permiten, profundizar en la investigación de la relaciones entre las estructuras y las funciones del cerebro.
  • Actualmente se utilizan drogas capaces de reducir la impulsividad emocional, se investiga con la posibilidad de sustituciones hormonales e intervenciones quirúrgicas para controlar la violencia emotiva.
  • Hay quien predice, que está próximo el momento en el que un análisis de sangre o una exploración cerebral, puedan servir para pronosticar el potencial de emociones violentas de un individuo, y de este modo establecer sus tratamientos preventivos.


Existe un cerebro algológico visceral y a su vez otro cerebro algológico emocional. Ambos cerebros se ocupan de capturar datos procesarlos y generar informes mentales conscientes, respecto de los dolores o agrados que suceden en un organismo humano.

lunes, 17 de noviembre de 2008

El Estrés doloroso, se controla a sí mismo.


EN SITUACIONES DE ALTO ESTRÉS AUMENTAN LAS TASAS DE CORTISOL EN EL ORGANISMO Y SU BAJO NIVEL INDICA AUSENCIA DE MIEDO.
Siempre que una situación de alerta, excede de un umbral de tiempo determinada, los mecanismos de vertido de cortisol fallan, debido a.
  • Que los circuitos neuronales, inductores de la producción de esta hormona, se hacen resistentes, en sus conducciones según la Ley de Lenz, y por consiguiente en sus mandatos.
  • Que los procesos de producción, de sustancias precursores, de la elaboración de cortisol en el organismo, agotan sus materias primas.

El cortisol, es una hormona que en el ámbito endocrino, controla e inhibe los procesos inflamatorios y sus consecuencias dolorosas.

  • Impide, la liberacion de sustancias químicas, que activan las inflamaciones, histamina, bradicina, prostanglandinas y leucotrieno, entre otras.
  • Reduce la producción y la actividad de citocinas proinflamatorias, mensajeros químicos intercelulares.
  • Disminuye la producción de granulomas o embolsamientos de celulas macrofagas, los cuales son anticuerpos inmunitarios.
  • Contrae y drena, los edemas o las acumulaciones de líquido, en el espacio intercelular de las zonas inflamadas.
  • Menoscaba la producción de antígenos, sustancias que desencadenan la formación de anticuerpos e influyen en la generación de inflamaciones.
  • Acorta, la proliferación de linfocitos, que son leucocitos generados en los órganos linfoides, su acción incrementa los procesos inflamatorios.

La excesiva duración de los periodos de dolor, miedo y alerta en el individuo, fuerzan al organismo a un vertido excesivo de cortisol, causando desarreglos que inutilizan, los procesos generadores de cortisona en las glándulas suprarrenales. Sucede así que el vertido de, cortisona, desciende a niveles que hacen sufrir, gravemente a la endocrinología humana.

  • El cortisol, se libera en grandes cantidades en momentos de estres, para elevar, la concentración de glucosa, aminoacidos, y lipidos, en el organismo.
  • El cortisol, aminora las respuestas de las células a la insulina, elevando la concentración de glucosa en la sangre.
  • El cortisol ocasiona, un incremento en la excreción de calcio y una menor absorción del mismo.
  • El cortisol, inhibe a la gonadotrofina, y a la hormona estimuladora del tiroides (TSH).
  • El cortisol, causa una retención de sodio y propicia la excreción de potasio, provocando alteraciones en el ritmo cardiaco.


La generación de Cortisol se ejecuta en un eje hipotálamo-hipófisis-glándula suprarrenal y los sistemas simpático y adrenomedular, lo cual a su vez afecta a la producción de emociones del sistema hipotalámico-hipófisis. Desde el punto de vista emocional se corresponden los siguientes estados de ánimo según las siguientes fases de vertidos cortisónicos.

  • Cuando el cortisol, detiene el miedo proporcionado por el dolor, entoces, el organismo aumenta el ritmo de generación de este, en ese momento se establece un estado de euforia.
  • Cuando el cortisol, se produce en exceso, debido a la duración desmedida del estado de dolor y alerta, sobreviene una inestabilidad emocional grave, primeramente aparece una depresión, y si esta no es resuelta, se manifiesta un estado hipercinético o maníaco, llegando incluso a la verdadera psicosis.
  • En el caso de una disminución del nivel de cortisol, se pueden observar, estados de apatía, depresión, irritabilidad, negativismo, anorexia con aumento de la sensibilidad del gusto y olfato.

Cierto mecanismo de control del dolor funciona del siguiente modo.

  • La nocicepción dolorosa física, provocan en el cerebro, emociones de ansiedad estresantes.
  • Las emociones estresantes, activan en el cerebro, mecanismos endocrinos que vierten sustancias químicas, que anulan las actividades inmunitarias.
  • Al mermarse la actividad inmunitaria, todas las efusiones químicas, derivadas de los procesos inflamatorios y de defensa antipatógenos, que excitan a los nociceptores, cesan.
  • Los mecanismos endocrinos del cerebro, que reciben información, del vertido de sustancias químicas anuladoras de las actividades inmunitarias, producen euforia en el cerebro.

Siempre que el individuo sufre estres emocional, entonces los mecanismos supresores del dolor se activan, deteniendo la actividad inmunitaria.

Siempre que el individuo sufre estres emocional, el cuerpo queda a merced de cualquier enfermedad o agresión patogena, porque falla el sistema inmunitario.

Siempre que el estrés emocional, dure periodos muy prolongados, los mecanismos de control del dolor quedan inutilizados.

  • Entonces, cualquier acontecimiento que active a los nociceptores, no es controlado, y cualquier dolor se recrudece.
  • Entonces, fallan los mecanismos endocrinos, que informan al cerebro del vertido de sustancias químicas anuladoras, de las actividades inmunitarias, y esto produce una grave depresión psíquica.

martes, 11 de noviembre de 2008

El origen del alivio emocional.


LA CONFIANZA APORTADA POR EL MUNDO EXTERIOR.

Siguiendo los días y los años del cerebro del niño, se observa claramente que las relaciones simbióticas, del pequeño con la madre se han hecho insuficientes, frente a las frustraciones que van apareciendo, no obstante aparecen, nuevas figuras alrededor que proporcionan percepciones de seguridad y afecto.
Se le presenta al niño el mundo de la gratificación social, las figuras del padre, la familia, el colegio, el barrio y otras múltiples instituciones capaces de proporcionar afecto y amor gratificante.

Así declara el poeta, con un gran golpe de esperanza, podemos sobrevivir a las tristezas de la vida, si somos redimidos por un verdadero amor.

Tengo estos huesos hechos a las penas
y a las cavilaciones,estas sienes,
pena que vas,
cavilación que vienes como el mar de la playa a las arenas.
Como el mar de la playa a las arenas,
voy en este naufragio de vaivenes,
por una noche oscura de sartenes redondas, pobres, tristes y morenas. Nadie me salvará de este naufragio,
si no es tu amor, la tabla que procuro,
si no es tu voz, el norte que pretendo.
Eludiendo por eso el mal presagio,
de que ni en tí siquiera habré seguro,
voy entre pena y pena sonriendo. Miguel Hernández, en El rayo que no cesa.
El cerebro infantil en su crecimiento, establece.
  • Una nueva relación de condicionamiento reflejo.
  • Entre los actos cariñosos recibidos y un vertido de neurohormonas euforizantes, placenteras.
  • Este condicionamiento contrarresta, la activación de las zonas cerebrales de autoagresión.
  • Además elabora, mecanismos mas refinados de descarga de estrés y agresividad, mediante el lenguaje, la danza, el deporte y otras actividades más.

LA INTIMIDACIÓN IMPRIME SENTIMIENTOS DOLOROSOS.

Los mecanismos sociales de compensación, de las energías intraagresivas presentan, su cara oculta cuando el niño, es agredido por el entorno o pierde el contacto, con las figuras parentales de seguridad.

  • En el momento en que el cerebro infantil se siente agredido por el exterior, elabora, el sentimiento emocional, de Amenaza y padece las mismas sensaciones de Pérdida vital, provenientes del dolor físico.
  • Esto causa una ampliación, de las energías emocionales,en el armario intraagresivo del cerebro.

La cultura como liberadora de las agresiones sociales.

  • En esta situación de sufrimiento, el cerebro necesita establecer, nuevos mecanismos de descarga, fuera de las reacciones endocrinas o fuera de las conductas motrices primarias.
  • El cerebro devuelve, las energías autolacerantes, al entorno exterior social, mediante la elaboración de conductas verbales, artísticas, deportivas y otras que descarguen los sentimientos de sufrimiento interior.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Estamos configurados genéticamente por el dolor.


ESTAMOS CONFIGURADOS GENÉTICAMENTE POR EL DOLOR.
En lo mas profundo de nuestros sufrimientos, angustias y dolores, subyace un “No saber que.” Que es la expresión del daño más sutil.
Gracias a ello el ser humano percibe y observa los acontecimientos.
  • Detectando sus maltratos.
  • Los memoriza basándose en sus displaceres.
  • Los entiende según sus probabilidades sufrientes.
  • Ejecuta acciones tendentes a evitar maleficios y obtener beneficios.

Identificada “La genética del dolor”.
En un reciente estudio publicado en la revista “Human Molecular Genetics” se concluye el hallazgo de un gen que interviene y protagoniza la sensibilidad del dolor.
  • "Ésta es la primera demostración de que una variante genética influye tanto en la percepción del dolor humano como en el riesgo de desarrollar una enfermedad de dolor crónico", resume la principal autora del trabajo, Luda Diatchenko, de la Universidad de Carolina del Norte (EEUU).
  • "Hallar un marcador genético para el sentimiento de daño, permitirá identificar a las personas que tienen alto riesgo para desarrollar un dolor crónico y sus enfermedades relacionadas, será posible diseñar tratamientos individualizados que mejoren las curaciones disminuyendo los efectos secundarios y llevar a cabo nuevas terapias para el tratamiento del dolor crónico", ha explicado Diatchenko.
El gen en cuestión es el encargado de procesar la enzima COMT, que controla el nivel de catecolaminas, una familia de neurotransmisores como la adrenalina, la noradrenalina y la dopamina que intervienen en los procesos de generación y evitación de dolor en el cuerpo humano.
  • La Catecol-O-metil-transferasa (COMT) es una enzima, que descompone en compuestos inactivos, tanto la dopamina como a la Levodopa, sustancias que alivian el dolor.
  • Los inhibidores de la enzima COMT, prolongan el efecto beneficioso de la Levodopa, al evitar que esta enzima la destruya.
  • La Levodopa es precursora de la dopamina, elemento decelerante del dolor.
  • Los inhibidores de la COMT aumentan así la vida media en el plasma de la Levodopa, incrementando la concentración de Levodopa y dopamina en el cerebro.
Diatchenko y su equipo estudiaron este gen porque ya existían evidencias acerca de su relación con el dolor.
  • "Aunque nuestro artículo describe el COMT como un factor de riesgo del trastorno temporomandibular, creemos que nuestro hallazgo podría generalizarse a otras enfermedades dolorosas crónicas, como la fibromialgia, las cefaleas crónicas y patologías somáticas como el síndrome del colon irritable o el síndrome de fatiga crónica" Diatchenko.
  • Ahora, esta especialista y su equipo están investigando otros genes del dolor. "Estamos trabajando en la identificación de compuestos del genoma humano que propicien las diferencias en la percepción del dolor, que influyan en el desarrollo de dolor crónico y que predigan las respuestas individuales a la farmacoterapia"…
  • "Creemos que la identificación de estos marcadores genéticos permitirá el desarrollo de nuevas herramientas que lleven a una mejoría en la prevención, diagnóstico y tratamiento del dolor".
  • Luda Diatchenko, Gary D. Slade, Andrea G. Nackley, Konakporn Bhalang, Asgeir Sigurdsson, Inna Belfer, David Goldman, Ke Xu, Svetlana A. Shabalina, Dmitry Shagin, Mitchell B. Max, Sergei S. Makarov and William Maixner: Genetic basis for individual variations in pain perception and the development of a chronic pain condition. FUENTE REVISTA: HUMAN MOLECULAR GENETICS. 2005 ENE.

CUANDO NO HAY CONCIENCIA DE DOLOR SOBREVIENE LA MUERTE.
Había un niño que no conocía el dolor. Se ganaba la vida como artista callejero en el norte de Pakistán caminando descalzo sobre brasas y clavándose cuchillos en los brazos. En el hospital de la ciudad le conocían bien, acababa allí a menudo. Murió antes de cumplir los catorce años después de saltar desde el tejado de una casa.
El caso de aquel niño ha sido estudiado por un equipo científico internacional liderado por la Universidad de Cambridge (Reino Unido). Los investigadores han descubierto que el niño tenía una rara alteración genética que le hacía insensible al dolor físico. El estudio, abre la vía al desarrollo de analgésicos que podrían ser más potentes que los actuales y tener menos efectos secundarios.
Para averiguar qué le hacía insensible al dolor, los investigadores le hicieron análisis genéticos. Los resultados revelaron mutaciones en un gen necesario para el buen funcionamiento de las neuronas especializadas en la percepción del dolor.
Todos los individuos INSENSIBLES AL DOLOR, tienen alterado el gen SCN9A que codifica el canal de sodio Na 1.7, que produce una proteína “v” de la membrana de las neuronas imprescindible para transmitir el impulso nervioso desde el punto donde se produce el dolor hasta el cerebro.
Si tan pocas personas tienen esta alteración genética, creen los investigadores, es porque el dolor es tan necesario para la supervivencia como el hambre, el sueño o la sed. Según escriben en Nature, "el dolor ha evolucionado en todos los organismos complejos para minimizar los daños en tejidos y células".
Los investigadores creen que un fármaco capaz de bloquear la proteína producida por el gen Na 1.7 v podría ser un potente analgésico. Dado que este gen sólo parece actuar en el sistema nervioso periférico, pero no en el cerebro ni en otros órganos como el corazón, lo cual podría tener menos efectos secundarios que los analgésicos actuales. Nature 2006.
Estamos sometidos en nuestro pensar y en nuestras percepciones del universo, al dolor y este es un factor básico de nuestro sobrevivir, porque el sufrimiento nos obliga a evitar las situaciones de muerte y de maltrato ético.
Esta evitación manifiesta uno de los sentidos básicos del sufrimiento, el dolor nos ha acompañado como especie a lo largo de toda la historia de la evolución del los seres vivientes, porque nos ha permitido adaptarnos a los cambios, sobrevivir a las adversidades y seleccionarnos entre los mas convivientes con el daño.