
El psicólogo Robert Ader Director del Departamento de Psiquiatría del Centro Médico de la Universidad de Rochester se dedicó a investigar como influyen ciertos procesos psicológicos emocionales, en la salud.
- Es así como apareció un nuevo campo de investigación, la Psiconeuroinmunología, que estudia los vínculos que existen entre el sistema inmunológico y el sistema nervioso central.
- Según Ader. "El sistema nervioso central y el sistema inmunológico se comunican entre sí. Los mensajeros químicos, que actúan en el cerebro y en el sistema inmunológico, se producen en las zonas nerviosas que regulan las emociones".
Otro de los grandes iniciadores de las investigaciones en Psiconeuroinmunología, es el Neurobiólogo David Felten. Director del Centro Médico Universitario Rochester (USA).
- Él detectó, como el sistema nervioso autónomo se comunica directamente con los linfocitos y los macrófagos, células del sistema inmunológico que destruyen a los virus y bacterias.
Daniel Goleman es un psicologo estadounidense. Adquirió fama mundial a partir de la publicación de su libro Emotional Intelligence en 1995. Sus trabajos científicos también versan sobre las mutuas influencias que se establecen entre el sistema inmunitario y el sistema nervioso.
- Él descubrió ciertos vínculos electroquímicos, en los que las terminales nerviosas nociceptivas del sistema nervioso autónomo se enlazan directamente con las células inmunitarias. "Este contacto físico permite que las células nerviosas liberen neurotransmisores, para regular a diversos elementos del sistema inmunitario" Goleman, 1996.
LA INFLUENCIA DEL ESTRÉS EN LOS PROCESOS INMUNITARIOS.
Una circunstancia notable que relaciona las emociones con el sistema inmunológico es la influencia de las hormonas que se liberan con el estrés.
- Las catecolaminas (adrenalina y noradrenalina) y el cortisol, entre otras, estorban al funcionamiento de las células inmunológicas.
- "El estrés anula la resistencia inmunológica, ya que se disgrega y despilfarra la energía del organismo, a favor de una emergencia más inmediata provocada por una mayor presión para la supervivencia" Goleman, 1996.
- "El estrés no causa la enfermedad en sí, sino que impide la recuperación, porque baja las defensas del cuerpo y aumenta la sensibilidad de la persona a los problemas físicos que han existido anteriormente". Motivación y emoción Universidad de Iowa. John marshall Reeve, 1994.
- En cuanto al padecimiento de enfermedades infecciosas como el virus del herpes o de la gripe, el estrés influye ya que debilita la acción del sistema inmunológico.
- La relación entre estrés y cáncer parece estar en los efectos supresores del estrés en el sistema inmunológico. "Si se deprimen las funciones inmunológicas, los organismos tienen menos capacidad para enfrentarse a los agentes cancerígenos." Annals of Internal Medicine. Davidoff, 1989.
Basándose en esto, se ha establecido la hipótesis de que el estrés y las emociones negativas, como la ira, la ansiedad y la depresión, podían ser la causa de ciertas enfermedades. La ira es una emoción negativa que influye en la salud, fundamentalmente generando problemas en el corazón.
- Estudios realizados en la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford, han puesto de manifiesto el impacto que la ira tiene en la función cardiaca.
- "En pacientes que habían sufrido al menos un ataque cardiovascular, cuando se sentían furiosos e incluso cuando recordaban esos episodios, se producía una disminución de la eficacia de bombeo de su corazón, la cual no se observó con otros sentimientos perturbadores tales como la ansiedad". Goleman, 1996.
- Ciertas investigaciones han demostrado que estresores potenciales como: grandes cambios en la vida, situaciones vitales crónicas y pérdida del apoyo social, están relacionados con enfermedades cardiovasculares. "Ello es debido a que la secreción de hormonas durante el estrés parecen contribuir en este tipo de enfermedades, ya que: incrementan la tendencia de coagulación de la sangre, (si un coágulo se aloja en la arteria coronaria es probable sufrir un ataque cardíaco), elevan los niveles de ácidos grasos libres y triglicéridos que obstruyen las arterias, y aumentan la presión arterial." (Davidoff, 1989).
La ansiedad es una emoción negativa, una perturbación provocada por las presiones de la vida diaria.
- Es la emoción con mayor peso como prueba científica, en su relación con el inicio de cualquier enfermedad y el curso de su recuperación.
- La ansiedad influye, principalmente, en el padecimiento de enfermedades infecciosas tales como resfriados, gripes y herpes. Estamos constantemente expuestos a esos virus, pero normalmente nuestro sistema inmunológico los combate, sin embargo, con la ansiedad esas defensas fallan.
- "Un estudio realizado en parejas casadas, que durante tres meses llevaron listas diarias de peleas y episodios perturbadores, mostró que: tres o cuatro días después de una serie especialmente intensa de preocupaciones, cayeron enfermos de un resfriado o una infección al aparato respiratorio superior. Ese período es precisamente el tiempo de incubación de muchos virus comunes del resfriado, lo que sugiere que estar expuestos mientras tenían mayores preocupaciones y trastornos los hizo especialmente vulnerables." Goleman, 1996.
- Durante los periodos de tensión las respuestas hormonales suprimen ciertas funciones inmunológicas, haciendo que las personas sean más susceptibles a los patógenos que causan los males infecciosos.
- Cuando la ansiedad persiste, las actividades inmunológicas se deprimen.
- También la ansiedad tiene un papel relevante, en situaciones tales como las operaciones quirúrgicas."Si alguien debe someterse a una cirugía y me dice que ese día siente pánico y no quiere pasar por ella, cancelo la intervención. Cualquier cirujano sabe que las personas que están muy asustadas tienen problemas durante la operación. Sufren hemorragias abundantes y más infecciones o complicaciones; además, tardan más tiempo en recuperarse". Dr. Camran Nezhat, de la Universidad de Stanford.
- "El pánico y la ansiedad elevan la presión sanguínea, las venas dilatadas por la sobretensión sangran más abundantemente cuando el cirujano hace la incisión con el bisturí. La hemorragia excesiva es una de las complicaciones quirúrgicas más molestas y puede provocar la muerte." Goleman, 1996.