jueves, 15 de enero de 2009

Ananké


Huyo de lo que me sigue; voy detrás de lo que huye de mí. Publio Ovidio.

En la mitología griega, Ananké era la personificación de lo inevitable, la necesidad, la compulsión y lo ineludible. En la mitología romana era llamada Necessitas.

Ananké es la fuerza imperiosa que utilizamos en todo momento para existirnos, para sobrevivir a costa de lo que sea, solo estamos libres del mando de Ananké cuando dejamos de existir por nosostros mismos, cuando nuestra vida nos es ofrecida desde fuera de nosotros y renunciamos a nuestras destrezas de nuestra propia existencia, cuando morimos de nosostros mismos y vivimos impregnados por lo que causa el genuino existir de la belleza, de la verdad y de la bondad.


El dolor cuando se presenta es inevitable, ineludible y provoca la necesidad de padecer miedo y elaborarlo agresivamente, realizando compulsivamente acciones que disipen el pánico doloroso.

Ananké formada por sí misma surgió de la nada al principio de los tiempos como un ser cuyos brazos extendidos abarcaban todo el Universo.

El ser humano desde que nace está abocado a proveerse de resoluciones a sus necesidades para existir, el puro sentimiento de mantener la existencia es dolor que se elabora en miedo y agresión.

Ananké desde su aparición estuvo enlazada con su compañero, el dios del tiempo Chronos, eran los impulsadores del tiempo y de todo el movimiento del universo.

La sensación de dolor y miedo generan los infinitos espacios del transcurrir de la duración intrapersonal.

Todas las fuerzas del universo están confabuladas para diluir a las unidades orgánicas de cada ser humano. El segundo principio de termodinámica muestra que la entropía o el desorden en un sistema físico, siempre aumenta y nunca disminuye.

  • Así pues el existir siempre le plantea al individuo existente operar de continuo.
  • Por un lado al sentir el dolor que le infligen los elementos agresivos del universo que desordenan la armonía de su sistema corporal humano, entonces el individuo padece miedo.
  • De otro lado al defenderse el ser humano, entonces actúa permanentemente para auto conservarse agrediendo al entorno.
  • Toda actuación frente a las fuerzas naturales del entorno que pretenden obligar al ser humano a desistir de su propia existencia viene motivada y pulsada sin ningún impedimento por Ananké.

La cuaterna de fenómenos sufrientes formada por el dolor, el miedo, la agresión y su contención, está conducida desde su inicio por el impulso que no cesa de Ananké.

  • Cuando el objeto que produce miedo es demasiado amenazante el individuo contiene sus agresiones hacia su enemigo para evitar la derrota y su aniquilación.
  • No obstante la fuerza agresiva de Ananké persiste y en ese momento el ser humano realiza compulsivamente acciones que disipen el pánico doloroso, tales como huir o desplazar la agresión bien hacia uno mismo o bien hacia algo semejante.

ANANKÉ ES LA ESENCIA BÁSICA DEL DOLOR QUE GENERA A TODAS LAS EMOCIONES. El dolor surge cuando los sistemas nociceptivos viscerales y sensitivos son estimulados, en ese momento aparece la sensación de daño que genera a la vez la primera emoción innata que es el miedo.

Paul MacLean. Siendo director del laboratorio de Evolución Cerebral y Conducta del Instituto Nacional de Salud Pública de California, publicó el siguiente Paradigma“Cerebro Triuno”.

  • Según McLean, el cerebro humano integra tres subsistemas evolucionados en la filogenia propia de la especie humana.
  • El primer sistema el cerebro reptiliano llamado paleocerebro.
  • El segundo sistema es el cerebro emocional compartido con los mamíferos, está configurado por el sistema límbico.
  • Y el tercer sistema el neocortex, constituido por la corteza cerebral frontal.

En el paleocerebro-reptiliano, Ananké, el dolor se transforma en percepción de miedo y ejecución de agresividades.

En el cerebro límbico-mamífero, Ananké, el miedo y la agresividad se contienen emocionalmente debido a las potencias compasivas y surge la tristeza.

En el cerebro neocortical-humano, Ananké, la tristeza se convierte en arte, ciencia y técnica para resolver el miedo y desplazar la agresividad hacia la alegría.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

He llegado hasta aqui de casualidad y ha sido un Serendipity. Me ha gustado mucho el blog, me parece muy interesante. Animo profesor, aunque parezca que no...por ahi andamos muchos, leyendo cosas como esta. Gracias

Afrika Ayora dijo...

Maravilloso !!!!

Anónimo dijo...

Me gustó mucho, gracias por compartir!

Anónimo dijo...

Vaya que es un buen aporte! Me ha facilitado en gran medida el entendimiento de uno de los planteamientos de Sigmund Freud en su ensayo de "el malestar de la cultura". gracias